miércoles, 19 de marzo de 2008

El tío Jorge

Existe un personaje mítico al cual los mineros de Potosí rinden culto que no es otro que el tan mentado diablo (¿Bochini no juega?), pero también conocido en estas zonas como el tío George, porque a diferencia del Tata, Dios Padre que reina en los cielos, el lugar de poderío de este ser de las tinieblas es justamente el mundo subterráneo. Resulta uno de los momentos más interesantes de la excursión a las minas el observar el sentido que estos trabajadores aplican a su trabajo, las maneras que tienen de retribuir a la tierra lo que les brinda de forma tan fértil que parece imperecedera. Yo creo que sin esos simbolismos y fe puesta en figuras de demonios, pero también de santos, no podrían aguantar las entre 6 a 9 horas, con posibles turnos de 12 o 24 horas metidos en túneles donde falta el oxígeno, las condiciones laborales son las mismas que hace dos siglos y no tienen seguro de ningún tipo; todo esto agravado por el hecho de que poco a poco se producen contunciones incurables en los pulmones que determinan una vida que no sobrepasa los 45 años.

Había escuchado muchas opiniones encontradas sobre este fenómeno extraño, en donde "pichar" coca constantemente y los viernes beber una botella entera de alcohol puro, sí el de las heridas, entre 10 o 15 mineros, es una práctica común. En general el horror, la impersión y el tratar de seres sin raciocinio a estos hombres que arriesgan su vida diariamente, es lo más escuchado. Y sin embargo, su visión del mundo no deja de ser acertada, ellos viven en el presente y poco se preocupan por lo que pueda llegar a suceder en el futuro, por eso saben que un día las manos se llenan de billetes si obtuvieron una buena reserva de minerales o metales, pero no desconocen que la próxima semana puedan llegar a no recibir nada. Y este vivir al límite les implica no planificar ningún futuro, no digo que esté bien, ni siquiera juzgo, pero admiro que ellos ven el resultado de su labor al momento, lejos de la burocracia que implica muchas veces el granito de arena que uno aporta para una super compañía o el desinterés en el propio trabajo que sólo espera la hora de retornar a casa, ellos saben por qué están ahí, para qué y qué pueden esperar de su trabajo. Y esta reflexión no es pura impresión, hablando con los mismos mineros se puede ver que no denigran su trabajo y en cierto modo, la manera de aprenderlo, de maestro a discípulo tiene el prestigio por antiguedad y habilidad de los grandes oficios.
Y resulta bastante embarazoso meterese en su mundo, turistas vestidos con trajes como para ir a la luna, cuando ellos con jeans viejos y remeras gastadas pasan la mitad de su vida tornenado, cargando carretas y carros, perforando la tierra, resulta casi obsceno inmiscuirse en su pedazo de roca para mirar asombrado sus labores y prácticas. Un mexicano molesto que les hacía preguntas como "Y ustedes son concientes de las enfermedades y la corta vida que les da este trabajo?", sorpendido como si en nuestros países también lationamericanos no hubiera atrocidades semejantes, para luego fotografiarse con minero que pasaba delante de su cámara último modelo. Ese tipo de situaciones me da mucha bronca.
Por supuesto no deja de ser terrible las condiciones en las que ellos utilizan su fuerza de trabajo diariamente, pero lo que rescato es que no es gente que no piensa y actúa por inercia o que carece totalmente de mentalidad. Es una forma, entre tantas, de afrontar las dificultades económicas de la vida.

Estoy en el pueblo de Uyuni, he visitado el Salar más grande del mundo esta mañana, un paisaje muy extraño, muy lindo también, todo blanco, parece nieve, ¡pero es sal! Y en el medio de tanta pureza una isla con cactus gigantes, saqué muchas fotos para mamá que sé que adora estas plantas. Esta noche parto en tren (sí quería viajar por este medio) a Oruro y luego La Paz, de nuevo. La realidad es que no me queda mucho más tiempo estas tierras...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Alita:
Coincido en tus impresiones sobre la mina.Me cuesta mucho hacer este tipo de turismo, que es social; en donde se interactua con otra persona.Bien dicho ¨vestidos como astronautas´, porque ni siquiera los mineros usan lo que nos dan a los turistas.Unico consuelo el saber que con nuestro tour uno aporta un granito de arena al sueldo del trabajador.

Anónimo dijo...

Mmmmm me parece que ya se cansaron de mi blog o me olvidaron, que nadie me escribe che!
Alita en La Paz, (antes de ir para Coroico a tirarse panza arriba al lado de una pile, vacaciones en serio, por fin! je)

Anónimo dijo...

milo hermoso!! Cómo me voy a cansar de vos!!! no!!!!!
pasa que no vine a bulnes... y en casa ya sabes que la tecnología no es el fuerte.
Quiero que vuelvas!! Por suerte quedan unas horas nada más.
Te haré todos los comentarios del tema de las minas y demás, el lunes, cuando te pueda apretar esos cachetotes!!!
Volve rápido!
Te quiero, besos de Chucho y de Teti. Andreo loko.